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martes, 9 de agosto de 2011

San Cristobal de las Casas: el "pueblo mágico" de colores.

Como todos los países del mundo, México tiene cosas maravillosas y cosas realmente tristes. Para saber que es lo que incluimos en este segundo grupo no hace falta más que abrir un diario cualquiera en un día cualquiera y muy probablemente os encontrareis con alguna atrocidad en forma de noticia proveniente de aquel país como las que lamentablemente aparecen últimamente con demasiada en todos los medios de comunicación del mundo.

Sin embargo, nosotros no os vamos a hablar de cosas tristes, que para eso ya hay demasiados sitios, sino de lo paradójico que resulta que un país que nos martillea constantemente con noticias tan negras, sea en realidad un "país de colores".
Porque México señores es de colores y eso cualquiera que lo haya visitado lo sabe. Los rojos, amarillos y azules resplandecen al sol de un país en el que se come picante y se vive en la calle... y de todas las ciudades de México que recorrimos, la que más colores nos brindó fue sin duda San Cristobal de las Casas:








San Cristobal de las Casas es una ciudad de unos 200.000 habitantes situada en al sur de México, en el estado de Chiapas, celebre entre otros motivos, por ser la cuna del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional que en los años 90 se levantó en armas ante la precaria situación económico-social de los habitantes de la región con el objetivo de «subvertir el orden para hacer la revolución socialista y crear una sociedad más justa» (Wikipedia dixit)

No obstante, cuando nosotros llegamos a la ciudad, lejos habían quedado los tiempos en que el mítico subcomandante Marcos se enfrentaba abiertamente con las fuerzas del ejercito mexicano, y lo que nosotros nos encontramos fue una tranquila y turística ciudad  que nos acogió con los brazos abiertos, empeñándose con una testarudez digna de elogio en rodearnos de colores allá donde pisábamos:








Y es que por ser coloridos, en San Cristobal, hasta sus habitantes son de colores y transitar entre ellos por sus concurridas calles en un día soleado transmite una alegría y una energía difícil de explicar para el que no ha tenido la suerte de experimentarla:











La ciudad forma parte de un programa del gobierno mexicano que la destaca como "pueblo mágico" por ser parte de un "conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros" y cuyo objeto (el del programa) es servir de "reconocimiento a quienes habitan esos hermosos lugares de la geografía mexicana y han sabido guardar para todos, la riqueza cultural e histórica que encierran."

Y si hablamos de riqueza cultural e histórica en San Cristobal, sin lugar a dudas tenemos que hablar de sus impresionantes templos que como os podéis imaginar también son de colores, empezando por su espectacular Catedral amarilla y roja toda ella, construida en 1528 y que en la actualidad hace las veces sede de la diócesis de la provincia de Chiapas.



Un poquito más apagado cromáticamente, aunque no por ello menos espectacular es el templo de San Francisco, que data del siglo XVI y que en su interior alberga un impresionante retablo detrás del altar mayor.




Muy cerquita de San Francisco se levanta la "albiceleste" iglesia de Santa Lucía, más moderna que las anteriores pues el edificio actual, levantado sobre las ruinas de la antigua iglesia data de 1892, y que si uno tiene la suerte de verla en un día soleado no le quedará más remedio que reconocer que es una de las más bellas de la ciudad (que no es poco decir).



Si a estas alturas todavía no os habéis cansado de ver templos, preparaos porque os vamos a mostrar una auténtica joya: la iglesia-(ex)convento de Santo Domingo, construida por los dominicos en 1546 y que es considerada como una de las mayores expresiones del barroco colonial en el nuevo mundo:




A sus pies además se extiende un interesantísimo mercado de artesanías que hizo las delicias de Vivu y al que no nos pudimos resistir a pasar varias horas recorriéndo todos y cada uno de sus puestos:




Prosiguiendo con nuestra "cacería" de iglesias, que unas cuantas la verdad es que tienen en la ciudad, nuestros cansados pasos nos encaminaron a la conocida con San Cristobal Martir, la que prácticamente nadie visitaba, pues para acceder a ella había que darse una considerable paliza subiendo escaleras:



Sin embargo, como todo esfuerzo tiene su recompensa, como la iglesia se encontraba en la cima de un pequeño cerro llamado Chapultepeque, las vistas que obtuvimos desde allí arriba de la ciudad lo cierto es que hicieron bueno el gasto de energía empleado:











La última de las iglesias que os queremos mostrar es la de Guadalupe, situado en lo alto del cerro del mismo nombre, bastante alejada del centro de la ciudad por lo que tampoco es demasiado visitada:

Como ya decimos que se encuentra en lo alto de un cerro, pues para acceder a la misma hay que volver a subir una considerable cantidad de escaleras, aunque lo cierto es que sólo por conocer el enclave en el que se encuentra merece al pena el visitarla:







Y como en caso anterior, al estar en las alturas, las vistas allí son privilegiadas. Esta vez por aquello de dar un poco de variedad os dejamos una foto de como se ve la ciudad desde el interior del templo:



Y con esto llegamos al final del recorrido de las 2 o 3 entregas que tenemos previsto mostraros de San Cristobal y sus alrededores. No obstante antes de despedirnos queríamos comentaros un par de cosas.

La primera es que pese a que la ciudad esta repleta de iglesias, estos señores de Chiapas la tienen clarísima, así que a la que pueden dejan constancia de lo que ellos realmente piensan de las religiones:

 

Y la segunda es que, pese a que tan rápido como aparece se va, la lluvia cada poco tiempo indefectiblemente hace acto de presencia en San Cristobal, y cuando decimos lluvia queremos decir en realidad diluvio, así que si algún día tenéis previsto daros una vueltita por aquel bello rincón de México, que no se os olvide llevar un paraguas porque creernos cuando os decimos que lo vais a necesitar:

2 comentarios:

David C. dijo...

Chéveres fotos. Me gusta el azul del cielo.

Eduardo Robles Pacheco dijo...

Excelentes fotografías y estupenda narración :)!