Etiquetas

Argentina (29) Bolivia (15) Brasil (4) Chile (7) Costa Rica (4) Cuba (1) Ecuador (5) Guatemala (6) Honduras (3) México (10) Nicaragua (4) Panamá (3) Perú (15) Uruguay (3)

sábado, 4 de agosto de 2007

Pura Vida II:San José, Quepos y Parque natural Manuel Antonio.

El viaje a San José fue, como no podía ser de otra forma, bastante duro. La lancha que había de sacarnos de Tortuguero partía a las 6 de la mañana así que poco después de las 5 ya estabamos en pie que con la paliza que nos habíamos dado el día antes no era poca cosa.

Tras cambiar varias veces de autobús a eso de las 14 de la tarde hacíamos nuestra entrada en la capital costarricense, la cual nos recibió con una monumental tromba de agua.

El cansancio y el mal tiempo hicieron que no salieramos en toda la tarde del hostal en el que nos alojamos aunque lo cierto es que en San José tampoco había mucho para visitar. La ciudad en si no tiene nada que merezca reseñar y de todas las capitales que habíamos visitado hasta la fecha era la menos interesante con diferencia por lo que decidimos que al día siguiente ibamos a poner rumbo a Quepos, ciudad junto a la que se encuentra uno de los parques naturales más visitados de toda Costa Rica.

Con esa idea nos fuimos a dormir y como el dia siguiente amaneció igual de feo que el anterior no encontramos motivos para cambiar de opinión por lo que tras una breve visita a San José de la cual lo más reseñable fue ver el Teatro Nacional ...

... ya estabamos de vuelta en el interior de un bus que nos llevó sin mayor sobresalto a la ciudada de Quepos en la costa pacífica de Costa Rica.

Lo primero que hicimos para no variar fue ir a buscar un lugar donde quedarnos, y acabamos parando en el Hotel Ramus, uno bastante bonito en pleno centro de la localidad y en el que nos hizo mucha gracia el spanglish con el que nos decían que no tiraramos papeles al inodoro.

Quepos tampoco es que fuera nada del otro mundo aunque el hecho de estar en la costa ya le daba más encanto que San José, así que después de pasear un poquito por sus calles decidimos irnos a descansar con la idea de ir a visitar el famoso parque natural del que tanto nos habían hablado.

Manuel Antonio como ya he dicho es uno de los lugares más turísticos de toda Costa Rica por lo que mucho de los mochileros hacen caso omiso de aquel refran castellano que dice "algo tendrá el agua cuando la bendicen" y evitan ir a conocerlo más que nada por no encontrarse con las hordas de turistas que lo frecuentan. Esa fue la razón por la que Raul decidió separarse de nosotros en San José aunque de antemano ya os decimos que la visita a Manuel Antonio a nosotros personalmente nos encantó.

Además de el más visitado, Manuel Antonio también es uno de los más pequeños parques de centroamérica por lo que en un día a tiempo más que de sobra para visitarlo y de paso relajarse un poco en alguna de las espectaculares playas que hay en el interior del mismo, en las cuales por cierto habitan cientos de cangrejos ermitaños que resultaron ser el primer contacto que tuvimos con la fauna del lugar.

Después enseguida vimos a montones de iguanas en su habitat natural mimetizandose con el paisaje ...

... y por supuesto a decenas de monos enmascarados, los cuales están tan acostumbrados a los turistas que se acercan a los mismos muchísimo más que en cualquier otro lugar de los que luego visitaríamos (de hecho había que estar bastante atentos a las pertenencias de cada uno pq sino corrías el riesgo de que estos graciosos macacos se las llevaran)

Aunque sin duda alguna el animal que más nos gustó a los dos fueron los osos perezosos a los cuales tuvimos la gran suerte de podernos acercar muchísimo.

El oso perezoso hace honor a su nombre gastando las menores energías posibles por lo que sus movimientos son como a cámara lenta y a lo largo del día sól avanza unos pocos de metros. Además siempre están en las copas de los árboles excepto una vez a la semana que bajan para hacer en la superficie sus necesidades así que ya os podeis imaginar que en las fotos que vais a ver a continuación cazamos al pobre perezoso mientras estaba en medio de una poco honrrosa actividad para ser fotografiado.

Pero no sólo animales es de lo que se puede disfrutar en Manuel Antonio. Los senderos que atraviesan el parque son una delicia para los amantes de la vegetación y alguno de ellos dan a parar a sitios tan espectaculares como la cascada de las fotos de más abajo ...

... y por supuesto, tras varias horas caminando, que mejor que disfrutar un poquito de alguna de las hermosas playas del parque que como ya os hemos comentado antes resultaron ser excelentes:

Y así, rodeados de monos y osos perezosos concluímos nuestra visita al parque aunque mientras esperabamos al autobús y ya fuera de Manuel Antonio todavía tuvimos tiempo para hacer algunas fotos a las playas del exterior, que no por ello resultaron ser menos hermosas:

Así que con poco más que un ratito para ver el mercado de artesanías que había al lado del parque casi enseguida llego el autobús que nos había de llevar de vuelta a Quepos donde teníamos que descansar pues a la mañana siguiente tempranos salíamos a otro lugar a continuar con nuestras aventuras y desventuras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que pasa Jozelito como estamos?
Nosotros seguimos por los dublines... vaya veranito, agua no nos falta creo que los pantanos deben de estar al 150%. Ya veo que tu viaje se alarga mas que nuestras esperas a que postees algo. Por cierto has vuelto a España? ven a ver algun partido del Eurobasket aunque sea y luego te vuelve...
Por aqui ya no queda ni el gato, el otro dia vino Elias a arreglar algunos papeles y el Raulito todavia esta por aqui esperando la visa. Nosotros nos quedaremos un ratillo mas para ver que pasa pero con este jodido veranito uno se empieza a plantear la vida en otro sitio.
Weno chavalin nos vemos pronto por el mundo.

Ale y Marietta